miércoles, 27 de agosto de 2008

Nueva Entrada

El León me llamó en la montaña.
El felino me invade.
El pueblo dentro de mí despierte.
Danza.
Fuego, ritmo.
Pulso, onda.
Creación desmedida en pro del porvenir.

Melantropía

Las palabras que tanto me gustaba desnudar contigo, ahora se esconden.
Corren por sus vidas.
Cierto aire-de-cierto empolvado sucede cuando intentamos.
La comunicación Boikot de la dentadura afilada, de las intenciones con doble filo.
Mordaz, soez, hostil, audaz.
Sentadito, en la palabra sin retorno, espero con ansias la próxima intención.
Ya, ya.
Este aliento automisericordioso no sirve ni para impermeabilizar el espacio que ocupo.